Los organismos autónomos y la comunidad del anillo

(LeMexico) – INE, INAI, IFT, INEGI, son solo algunos de los organismos autónomos que la actual administración, en más de una ocasión, ha amenazado con desparecer por no ser consecuentes con el proyecto de nación de la 4T y en general eran instituciones que nadie sabía qué importancia representan para su vida y para el país. 

Desde 1990 México comenzó un proceso de democratización importante gracias a la alternancia y la posibilidad de que la oposición ocupara un puesto relevante en la vida política, con ello nacieron muchos de los organismos autónomos que hoy conocemos. Pero, ¿qué es un organismo autónomo?

Son órganos con la capacidad de llevar a cabo acciones Estatales, son establecidos directamente por la Constitución y su principal intención es la de crear un equilibrio en el ejercicio del poder, evitando así que los poderes tradicionales ejerzan un poder ilimitado y arbitrario. Miguel Carbonell reconoce 4 características básicas en estos órganos: están creados por la Constitución, poseen atribuciones propias establecidas en la misma Constitución, llevan a cabo funciones esenciales del Estado y la más importante, no están adscritos ni subordinados a otro poder del Estado.  

Su existencia es vital para la democracia, en el caso específico de México, el cuál según el politólogo italiano Leonardo Morlino es un país todavía en proceso de democratización que está en riesgo de retroceder a un Estado autoritario, lo es aún más. No olvidemos que las Instituciones se desarrollan dentro de un contexto nacional y por tanto existen fallas que deben ser revisadas y corregidas, su estructura es perfectible, pero su desaparición representaría un grave atentado para el desarrollo del proceso democrático en México

Hoy que estamos en medio de las campañas electorales a punto de celebrar las elecciones intermedias, las más grandes del país, es importante señalar la íntima relación que existe entre estos órganos autónomos y las elecciones, pues gracias a muchos de estos podemos celebrarlas y ejercer nuestro derecho a decidir quiénes serán nuestros representantes en la siguiente legislatura. Es aquí donde el sistema de pesos y contrapesos aparece nuevamente como un regulador imprescindible en el ejercicio del poder y la toma de decisiones. 

Tras un largo período de Presidencialismo total y más de 60 años bajo el yugo de un partido hegemónico, en la década de los 90 por fin México da un salto hacia la democracia y comienza su período de alternancia. Muchos identifican esta alternancia hasta las elecciones presidenciales del 2000 con el triunfo de Fox, candidato del PAN a la presidencia, pero esta alternancia comenzó en las cámaras cuando la oposición empezó a ocupar cada vez más curules. Con esta alternancia era necesario crear instituciones que permitieran dar continuidad a este proceso, una de esas instituciones fue el IFE hoy INE, mismo que el día de hoy nos permite celebrar elecciones más justas y transparentes. 

Es como un círculo, gracias a estos organismos podemos celebrar elecciones justas y gracias a estas elecciones justas podemos tener organismos autónomos reguladores del poder, si uno de ellos desaparece el equilibrio que intentamos alcanzar se rompe y la democracia se acaba

Estos organismos no son un nombre más en los comunicados oficiales o en las noticias, son instituciones reguladoras de la vida política de nuestro país, son los guardianes del ejercicio del poder y sí, sé que suena muy utópico, pues como ya mencioné existen fallas que corrompen a estos órganos. Más de una vez el elemento de no adscripción y subordinación se ve vulnerado y los órganos autónomos dejan de tomar decisiones técnicas para dejarse seducir por intereses políticos. Aún así desparecer a estos órganos sería un retroceso y un claro fracaso para la democracia en el país. 

Así que la pregunta que me surge es: ¿Por qué si gracias a esas instituciones la actual administración llegó al poder se empeña tanto en desaparecerlas? ¿Por qué una transformación que pugna por la democracia insiste en atentar contra ella? Emprender una campaña de desprestigio contra los órganos autónomos y poniendo en duda su legitimidad es un peligro para la evolución del país

La intención es transformar a México, la cosa es que no se sabe en qué, en una nación arcaica y retrógrada donde el dedazo es la máxima del poder político, la arbitrariedad, la injusticia, el compadrazgo y todos esos rasgos de la cultura política que ya en algún otro texto había mencionado. El tomar los peores elementos de esta cultura para sustentar un discurso y decisiones que nos llevan hacia atrás, no es la mejor manera de hacerlo. 

Aunque estos órganos estén protegidos por la Constitución, en México queda muy claro que la Constitución es demasiado flexible y en más de un caso es, como diría un amigo, letra muerta. Es por eso por lo que las elecciones y estos sistemas de pesos y contrapesos, reguladores, puntos de equilibrio son tan importantes. Perfeccionarlos es el objetivo principal, desaparecerlos sería un error garrafal

Si nosotros como ciudadanos seguimos alimentando la ambición de los actores políticos, si devaluamos tanto nuestro voto que lo vendemos al “mejor postor”, si nos desentendemos completamente de la política porque “eso no me afecta” y no dimensionamos en la importancia que tienen nuestras decisiones, estamos condenados no sólo a repetir los errores del pasado, sino a cerrarnos todas las puertas para un mejor futuro. 

Estas instituciones no son sólo siglas en un papel, existen por una razón. Hemos recorrido un largo camino para llegar hasta este punto, han sido siglos de guerras, confusión, desorganización, autoritarismo y arbitrariedad. Por fin los mexicanos empezábamos a despertar, a involucrarnos y a participar, pensemos bien a dónde queremos llegar y si el camino actual nos llevará a ese objetivo, si no aún estamos muy a tiempo de corregir el rumbo.

En la saga fílmica “El señor de los Anillos” existe un anillo que permite a quien lo posea, ejercer un poder casi ilimitado: “Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras” 

Cuando una persona tiene esa posibilidad es sumamente peligroso pues se entrega a la ambición y la mezquindad, el anillo es el poder político. Frodo (el guardián, el cuál fue elegido democráticamente) es aquel con la posibilidad de ejercer ese poder político y la comunidad del anillo son las instituciones reguladoras de ese poder político. Un ejemplo burdo pero útil para poder concluir este breve escrito sobre la importancia de los organismos autónomos, que no pretende resolver un problema, pero sí poner sobre la mesa algunas cuestiones relevantes que despierten el interés y la curiosidad del lector al respecto y le ayuden a tomar decisiones en el futuro.

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