El papel de la Mujer en el México Contemporáneo 3/3

En las dos entregas pasadas, vimos los costos y vicisitudes que han afrontado las mujeres para avanzar en el rol que actualmente desempeñan en la sociedad mundial. Obviamente, la mujer de México no ha estado exenta a estas situaciones.

En 1911 se conmemora por primera vez el Día Internacional de la Mujer y en 1975, la Organización de las Naciones Unidas celebra el Año Internacional de la Mujer y pide a los países que integran la Asamblea General, celebren y conmemoren un día para reconocer sus derechos. Siendo en “1977 que se establece el 8 de marzo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer”.

Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, es la Igualdad de Género, el cual busca entre otras cosas, erradicar la discriminación de la mujer, así como la violencia en contra de ellas, tanto en el ámbito público como en el privado y lograr su participación plena y efectiva.

El papel de la Mujer en México

Desde la época de la Conquista, nuestro país ha contado con numerosas mujeres importantes como La Malinche, Sor Juana Inés de la Cruz, Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez, Frida Kahlo, Elvia Carrillo Puerto, Eulalia Guzmán, Griselda Álvarez, Matilde Montoya, Rosario Castellanos, Cecilia Soto, Rosario Ibarra de Piedra, María del Pilar Roldán, Andrea Cruz Hernández, Juana Belén, Dolores Jiménez, entre otras.

Ellas han contribuido en la formación del Estado Mexicano y han buscado la trascendencia de la mujer en la toma de decisiones, no sólo en el ámbito político, sino también en lo público, privado y personal.

Hermila Galindo, mujer duranguense, destaca por ser una de las primeras mujeres feministas de nuestro País y funda la revista “La Mujer Moderna”. A la par de darle difusión a su revista y siendo muy cercana a Venustiano Carranza, por un lado, difundía la Doctrina Carranza y por el otro, difundía el ideario feminista que ella abanderaba: “considerar los intereses de las mujeres, concederles derechos y mejorar su condición”.

De igual manera, buscó, a través de los Congresos Feministas de Yucatán, que el Constituyente de 1917 incluyera los derechos políticos de las mujeres de votar y ser votadas, sin conseguirlo. Lo anterior, no fue impedimento para que fuera la primera mexicana en ser candidata a diputada federal en el entonces Distrito Federal en 1918. Lo cual dejó precedente para futuros escenarios en la vida política de nuestro país.

Entre los años 20´s y los 40´s, hubo esfuerzos por seguir buscando el reconocimiento de los derechos de las mujeres y su influencia dentro de la sociedad en México. Surgió el Frente Único Pro Derechos de la Mujer, sin utilizar el término feminismo, porque era considerado como una demanda burguesa, que impugnaba “la jerarquía masculina y refutaron los fundamentos de la Carta Magna de 1917 que impedían el acceso de las mujeres al sufragio para votar y ser votadas, y, por tanto, ser consideradas completamente ciudadanas” (Oikión Solano. 2017).

También, en esa época, se conforma el Ateneo Mexicano de Mujeres el cual buscó contar con un espacio para el reconocimiento de ellas, a través de sus obras y su intelectualidad. De igual forma se rechazaba el término feminismo porque tenía “asociaciones negativas”.

Sin embargo, no es sino hasta octubre de 1953 cuando el presidente Adolfo Ruiz Cortines, promulga la reforma constitucional que otorgó los derechos políticos a las mujeres para votar y ser votadas. Recordemos que, para mediados de los cuarenta, sólo se podía ejercer este derecho a nivel municipal.

A partir de los años 60´s, el papel de la mujer en México se ha venido transformando y adecuando a las circunstancias políticas, sociales, culturales de nuestro País. Mujeres han ascendido al poder, como gobernadoras, diputadas federales y locales, presidentas municipales o presidentas de algún partido político. Muchas han logrado reconocimiento en diversos sectores de la sociedad como en el cine, la academia, la investigación, la ciencia, la literatura, el deporte o la cultura.

Por un lado, vemos cómo se ha venido ganando terreno en lo político, con el “liderazgo político de la mujer”, su ascenso en el poder, en la ocupación de puestos en el servicio público y en la paridad de género. Incluso hoy se habla en la Cámara de Diputados, de la “LXIV Legislatura de la paridad de género”.

Pero, por otro lado, vemos aumento en los índices de violencia y violencia política contra la mujer, en los femicidios, de entidades federativas que solicitan se active la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, en la trata de blancas, en el abuso infantil y discriminación. Y más aún vemos cómo en algunos estados de la República Mexicana, aumenta el tráfico de niñas por los mismos familiares.

Retos del papel de la Mujer en el México Contemporáneo

Datos del INEGI, arrojan en la encuesta intercensal 2015, que el 51.4% es población femenil. Mientras que la lista nominal y el padrón electoral, el 52% son mujeres. Pero, siendo población mayoritaria, vemos como sigue arraigado el sistema patriarcal o machismo en nuestro país.

Los retos que enfrenta México con respecto al papel de la mujer, desde mi perspectiva, son:

  1. Educacional: la enseñanza es muy importante para quitar el arraigo machista que todavía se encuentra en nuestra sociedad, ésta debe partir desde el núcleo familiar y por supuesto en las escuelas. La perspectiva de género, como asignatura, debe ser esencial para entender este movimiento social (feminismo) y cuál es el papel de la mujer en la sociedad.
  2. Político: puede haber reformas constitucionales en material electoral, pero si en la realidad no se aplica, poco se podrá hacer. La igualdad de género debe ser una constante en los cargos de representación popular. No hacer ficticias las candidaturas, no más “juanitas”, no más candidaturas “transgénero” para ocultar su identidad; y por supuesto, contrarrestar la violencia política de la mujer. 
  3. Público: debe haber una real equidad de género en los puestos dentro de la administración pública de los tres órdenes de gobierno. La participación y ocupación de plazas debe estar centrada en las mismas condiciones y aspiraciones tanto en el hombre, como en la mujer.
  4. Social: los movimientos y organizaciones sociales feministas deben coadyuvar -mas no contrarrestar- en arraigar el papel y trascendencia de la mujer en nuestro país y que para 2030, México cumpla con el Objetivo 5 de Desarrollo Sostenible.
  5. Judicial: La impunidad es lo que más aqueja al Estado de Derecho en México, y más, reflejada sobre la violencia contra la mujer, en sus diversas variantes. Vemos cómo el feminicidio va en aumento, pero las condenas van a la baja. Leyes más estrictas y duras, pero no sólo contra el feminicidio, sino contra la violencia de género. 

La mujer, no es el sexo débil. La mujer es un ser humano con facultades, inteligencia, racionalidad y decisión propia. El mundo se compone de seres humanos distinguidos por su sexo: masculino y femenino. No es posible en pleno Siglo XXI, sigamos viendo series o películas, escuchemos canciones, veamos funciones de teatro e incluso literatura, machista y sexista.

Comencemos por respetar a las mujeres en todos sus ámbitos, incluyendo su diversidad sexual. Podrán existir días internacionales o días nacionales de conmemoración a la mujer, como hace unos días se declaró el 12 de septiembre como “Día Nacional de las Mujeres con Discapacidad”, pero de nada servirá si no actuamos de manera diferente, si no se deja de ver a la mujer como un objeto.

Referencias:

  1. Objetivos de Desarrollo Sostenible, Agenda 2030. Naciones Unidas. Tomado de: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/
  2. Día Internacional de la Mujer. UNESCO. 2019. Tomado de: https://es.unesco.org/commemorations/womenday
  3. Esperanza Tuñón Pablos y Juan Iván Martínez Ortega “La propuesta político-feminista de Hermila Galindo: Tensiones, oposiciones y estrategias”. Tomado de: https://estudiosdegenero.colmex.mx/index.php/eg/article/view/143/97
  4. Verónico Oikión Solona. “El Frente Único Pro Derechos de la Mujer de cara al debate constitucional y en la esfera pública en torno a la ciudadanía de las mujeres 1935-1940”. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. Tomado de: https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/12/5908/7.pdf
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