Reorientaciones a la seguridad en la Unión Europea y la Gran Bretaña

Tabula Rasa

(LeMexico) – La separación formal de la Gran Bretaña de la Unión Europea en el diciembre pasado ha venido acompañada de una serie de interrogantes: ¿Cómo se van a organizar los antiguos socios a partir de esta nueva realidad? ¿Qué repercusiones habrá en sus políticas de seguridad?

Si bien a partir de los resultados del referendum de 2016 se sabía que tarde que temprano se tendría que dar el desprendimiento de la Unión Europea, y que se tuvieron años para ir logrando la mejor de las separaciones, ésta no fue nada fácil y de hecho provocó la caída de Theresa May como Primer Ministro al no poder lograr la aprobación de un primer acuerdo.

Cuando se firmó el Tratado de Lisboa, que daría paso a la consolidación de la Unión Europea tal y como la conocemos ahora, se estableció que habría una Política Común de Seguridad y Defensa para los miembros de la Unión. Derivado de lo anterior, se establecía que se crearía una Cooperación Estrcuturada Permanente, PESCO por sus siglas en inglés  (Permanent Estructured Cooperation).

Un año después del referendum que originó el Brexit, en 2017 la Unión Europea empezó a gestionar nuevas formas de organización en torno a su seguridad exterior con miras a la salida de la Gran Bretaña. El camino que solicitaron inicialmente Francia, Alemania, Italia y España, fue echar a andar la PESCO y sin la Gran Bretaña. En total, 25 países de la Unión se incorporaron.

Recordemos que el gran mecanismo de defensa de Europa es la Organización del Tratado Norte (OTAN), encabezada por Estados Unidos. Sin embargo, la colaboración entre la Unión Europea y los Estados Unidos se encontraba en situación de conflicto durante la presidencia de Trump, quien se enfrentaba abiertamente por el financiamiento a la OTAN al considerar que los países europeos no aportaban lo suficiente. Lo anterior fue abriendo la discusión a pensar en una posible defensa europea sin los Estados Unidos y fuera del marco de la OTAN. 

La Comisión Estructurada Permanente, aunque políticamente importante, era un mecanismo parcial sin la Gran Bretaña, por lo que nueve países europeos (Bélgica, Dinamarca, Estonia, Francia, Alemania, Países Bajos, Portugal, España y el Reino Unido) firmaron en Luxemburgo una Carta de Intenciones en 2018 creando la Iniciativa Europea de Intervención, liderada por Francia, como una iniciativa intergubernamental de carácter puramente operacional que, como la PESCO, tiene como objetivo desarrollar una estrategia independiente de la OTAN.

También, en 2018 la Unión Europea y la OTAN firmaron una declaración conjunta sobre cooperación frente a las amenazas para la seguridad común, como el terrorismo, la ciberdelincuencia y la movilidad militar. Cabe señalar que no todos los países integrantes de la Unión Europea son miembros de la OTAN. De esta forma, pese a los reclamos de Trump, de alguna forma se mantenía la estratégica alianza. 

Posteriormente, en 2020 el Consejo de la Unión Europea estableció las condiciones generales para invitar excepcionalmente a países no pertenecientes a la UE para que puedan participar en proyectos individuales de seguridad y defensa exterior, con lo que deja abierta la posibilidad para que la Gran Bretaña se incorpore a eventuales operaciones conjuntas. Por ejemplo, actualmente la Unión Europea mantiene 6 operaciones militares y 11 misiones civiles, desplegando más de 5 mil personas en algunos países de Europa del Este, Medio Oriente y África.

En diciembre de 2021, finalmente se firmó el Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea con el cual se establecieron las bases de intercambios entre ambas partes. Recordando que la seguridad europea se conceptualiza en lo que he llamado en otros lados los cinco círculos de la seguridad, nos enfocaremos en los dos más próximos: la seguridad interior y la seguridad exterior

De tal forma que el Acuerdo de Comercio y Cooperación señala que en cuanto a la seguridad interior se mantiene el intercambio de registros de nombres de pasajeros, de datos sobre ADN, huellas dactilares y datos de matriculación de vehículos. Asimismo, se establecen mecanismos simplificados de extradición de presos entre las partes. Sin embargo, el Acuerdo cancela la posibilidad de la Gran Bretaña pueda acceder al sistema de información del espacio común Schengen, al sistema de información Europol ni al sistema de gestion de Eurojust. En caso de requerir información, la deberá solicitar como cualquier otro país no miembro de la Unión Europea. Mientras que en lo correspondiente a la seguridad exterior no se llega a ningún acuerdo integral y sólo se establece que en caso de requerirse, la Gran Bretaña se incorporaría como un tercer país.

El hecho de que el Brexit era inevitable impulsó numerosos análsis sobre el futuro de los países. Uno de ellos, El impacto del Brexit en los asuntos exteriores en la UE y GB de Amelia Hadfield y Nicholas Wright, señalaba que:

“La UE necesita reelaborar sus relaciones diplomáticas con el Reino Unido basándose en opciones de política exterior, de seguridad y de defensa no institucionalizadas, contactos bilaterales y trilaterales, así como identificar oportunidades diplomáticas viables en el extranjero”.

Por su parte, John Hemmings señala en el artículo Gran Bretaña Global en el Indo-Pacífico que los tres objetivos que debe tener la GB son “1) América del Norte, específicamente Estados Unidos y Canadá; 2) Europa, con todas sus relaciones comerciales, aliados de seguridad y socios cercanos, y; 3) Asia, cada vez más, el centro del crecimiento económico y político”. El impacto de estas y otras reflexiones a nivel teórico se verían muy pronto.

En marzo de este año, el Primer Ministro Boris Johnson presentó la estrategia para los siguientes años: Gran Bretaña global en una era competitiva. La revisión integrada de seguridad, defensa, desarrollo y política exterior. El documento es muy interesante porque repesenta varias líneas de acción. La primera de ellas es que reitera el compromiso de la GB con la seguridad europea a través de la OTAN y la Fuerza Expedicionaria Conjunta, así como el establecimiento de acuerdos bilaterales. Es decir, GB no se plantea entrar a la PESCO pero sí mantener la cooperación en la OTAN, además de todas las relaciones económicos y comerciales y los problemas conjuntos de acción climática y preservación de la biodiversidad.

Digamos que lo anterior entra dentro de lo previsible. El gran cambio en el enfoque de política exterior de Gran Bretaña es convertir el area del Indo-Pacífico como prioridad:

“Es fundamental para nuestra economía, nuestra seguridad y nuestra ambición global de apoyar sociedades abiertas”.

El objetivo es incrementar la presencia de GB en los países asiáticos con mayor personal en las oficinas diplomáticas (las segundas más numerosas después de los Estados Unidos) e intensificar la presencia naval a través de una mayor intercambio comercial marítimo.  

Sin embargo, el planteamiento más controversial fue cuando se adelanta un incremento en su armamento nuclear de un 40% de aquí a 2030. Este tema vale la pena abordarlo en otra entrega. Mientras tanto, quedémonos con el dato de que solamente cuatro países tienen desplegadas armas nucleares listas para usarse: Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña y Francia, y tres de ellos son parte de la OTAN.

Que Gran Bretaña anuncie que va a enfocar sus esfuerzos en la región Indo-Pacífico no es mas que continuar con una política anuncia por Winston Churchill al finalizar la Segunda Guerra Mundial, como nos lo recuerda Lorena Ruano en El Reino Unido. Una potencia que pega por encima de su peso, artículo que forma parte de la enorme obra colectiva Seguridad y asuntos internacionales. Gran Bretaña ha mantenido su presencia, no solo en las misiones diplomaticas sino con 16 bases militares en todo el mundo, estableciendo “relaciones especiales entre la metrópoli y sus excolonias, con el fin de mantener cierta influencia política, económica, cultural e incluso militar”. 

Las coincidencias entre la Unión Europea y Gran Bretaña se irán dando los próximos años en torno a tres temas en específico.

  1. La amenaza de Rusia ya sea a través de la presión territorial, como fue la anexión a su territorio de la península de Crimea arrebatada a Ucrania, o al apoyo al autoritario régimen de Endogan en Turquía.
  2. El caso de China, el cual es visto por la Unión Europea como un asunto donde la ascendente presencia de inversiones de China en el continente pudieran afectar su seguridad en el mediano plazo y Gran Bretaña que considera que China es un “competidor sistémico” al cual hay que enfrentarlo en el terreno económico.
  3. Los Estados Unidos. Tras la presidencia de Trump, la Unión Europea desea volver a estrechar lazos. Si bien Biden ha señalado que se vuelven a retomar o reinventar las relaciones entre ambas partes, en lo que respecta al gasto de seguridad en la OTAN es lo mismo con distintas palabras. Trump amenazaba con dejar de cooperar hasta que la UE aumentara su gasto militar. Biden, más diplomático, les ha pedido que aumenten su gasto, para que no tengan que depender de los Estados Unidos y tener mayor operabilidad. Por lo que le corresponde a Gran Bretaña, en su reciente gira por ese país, Biden y Johnson plantearon renovar la Carta del Atlántico que firmaran en 1941 Roosevelt y Churchill. Simbólicamente, hablaron de una relación más fluida.

En este entorno de reorientaciones de seguridad y política exterior, cabe recordar las palabras de Churchill citadas por Francis Kersuady en Wiston Churchill. Un luchador incansable:

“Si todas la fuerzas materiales y morales de Gran Bretaña se unen a las de ustedes en una asociación fraterna, entonces se abrirán muchos caminos del futuro, no sólo para nosotros, sino para todos, no sólo para hoy, sino para el próximo siglo”.

Cual va a ser el papel de USA. 1. Ya solicitó que la UE reforzara su armamento

Biden apurará a la UE a ser una potencia militar que no dependa del gasto de EUA en la OTAN, ni a que dupliquen las capacidades de la misma, sino que se extiendan

Biden y Johnson plantearon renovar la Carta del Atlántico que firmaran en 1941 Roosevelt y Churchill

En febrero de 2019, Francia y Alemania lanzaron la Alianza por el Multilateralismo de manera conjunta con la OTAN, trabajando con aliados para disuadir las amenazas nucleares, convencionales e híbridas a nuestra seguridad, particularmente de Rusia. Continuaremos superando la directriz de la OTAN de gastar el 2% del producto interno bruto (PIB) en defensa y declarando nuestras capacidades nucleares y cibernéticas ofensivas para la defensa de los Aliados en virtud de nuestro compromiso del Artículo 5.

De aquí al 2030 China es un competidor sitémico y Rusia una amenaza para la UE y la GB.

La región del Indo-Pacífico es importante para el Reino Unido: es fundamental para nuestra economía, nuestra seguridad y nuestra ambición global de apoyar sociedades abiertas.

La región Indo-Pacífico  es el centro de la intensificación de la competencia geopolítica con múltiples focos de tensión potenciales: de disputas territoriales no resueltas; a la proliferación nuclear y al error de cálculo; al cambio climático y las amenazas no estatales del terrorismo y el COS. Está a la vanguardia de los nuevos desafíos de seguridad, incluso en el ciberespacio.

En 2010, el Gobierno manifestó su intención de reducir nuestro techo total de existencias de ojivas nucleares de no más de 225 a no más de 180 para mediados de la década de 2020. Sin embargo, en reconocimiento del entorno de seguridad en evolución, incluida la gama en desarrollo de amenazas tecnológicas y doctrinales, esto ya no es posible, y el Reino Unido pasará a un arsenal total de armas nucleares de no más de 260 ojivas

Cronológicamente, el siguiente paso fue atender un viejo problema. El equipamiento y adiestramiento militar variaba de país en país, de tal suerte que como lo hemos señalado en otro artículo, los diferentes tipos de tanques, navío o aviones dificultan una acción más coordinada de personal y equipos. Para estimular una convergencia, se empezó a gestar la creación de un Fondo Europeo de Defensa planteándose dotarlo inicialmente con unos 13 mil millones de Euros para el periodo 2021-2027. Sin embargo, no sería hasta 2020

GB entre la UE y EU

Sigue siendo gran potencia. ¿Cómo funcionarán las alianzas?

GLOBAL FIREPOWER 2021:

Las primeras fuerzas militares europeas son Rusia (2), Francia 7, GB 8, Italia 12, Alemania 15, España 18

  • Rusia: 538 hda
  • Francia, 69 hda
  • GB, 38 hda
  • Italia, 12º puesto, 59 hda
  • Alemania, 15º puesto, 56 hda
  • España, 18º puesto, 24 hda

Los 5 países = 246

EU y UE de la cooperación al distanciamiento a la cooperación

La Gran Bretaña Global 

Pese a la naturaleza sólida de la PESCO, Emmanuel Macron se encontraba inconforme con el limitado avance operativo que tenía la propuesta, razón por la que lanza la Iniciativa Europea de Intervención (EI2) en junio de 2018, una fuerza militar que con la capacidad de actuar en crisis cerca de las fronteras de Europa sin la OTAN ni Estados Unidos (Calero, 2018).

En este proyecto conformado por 10 países europeos, hay que destacar la inclusión de Alemania, Países Bajos y Reino Unido, los cuales facilitan el surgimiento de una cultura estratégica europea y crear las condiciones previas para llevar a cabo compromisos futuros coordinados y preparados conjuntamente, en todo el espectro de posibles crisis, principal objetivo del EI2 (Ministry of Armed Forces, France Government, 2017). Este es el ejemplo de cómo la cooperación francoalemana busca la constitución sólida y autónoma de una capacidad militar europea relativa, lo que con el transcurrir del tiempo puede resultar en la evolución de un Ejército Común Europeo. 

Lo anterior lleva a un ejército común europeo.

Ante la situación planteada, se debe contrastar la posición de EE.UU y Reino Unido frente a la PESCO y su impacto, empezando por el hecho de que la salida de Inglaterra representa más del 25% del gasto total en Defensa de toda la UE, dejando a Alemania y Francia con la mitad del gasto europeo en Defensa; también quedando París como el único Estado miembro con armas nucleares, capaz de dotar a la Unión de esta capacidad de disuasión (Calero, 2018). 

UE vs Rusia por cuestiones geopoliticas de frontera en Polonia o al oriente por el apoyo a Turquía

UE vs China por la Nueva Ruta de la Seda

Acuerdo de Comercio y Cooperación 

El Acuerdo prevé el intercambio de registros de nombres de pasajeros (PNR) Y de datos sobre ADN, huellas dactilares y datos de matriculación de vehículos (los denominados “datos Prüm“). Reino Unido dejará de tener acceso al Sistema de Información de Schengen (SIS). El Acuerdo establece nuevas herramientas para intercambiar información sobre personas y objetos buscados y desaparecidos y permitirá una cooperación eficaz entre el Reino Unido y Europol y Eurojust con el fin de hacer frente a los delitos transfronterizos graves. No obstante, el Reino Unido no tendrá acceso al sistema de información de Europol ni acceso completo al sistema de gestión de casos de Eurojust, ni desempeñará ningún papel en la gobernanza de las dos agencias. 

El Acuerdo permitirá la entrega rápida de delincuentes entre la UE y el Reino Unido, evitando largos procedimientos de extradición gracias a procedimientos simplificados, plazos estrictos, garantías sólidas, derechos procesales y control judicial. Este nivel de cooperación no tiene precedentes para un tercer país que no pertenece al espacio Schengen. 

A partir del 1 de enero de 2021, no habría un marco establecido entre el Reino Unido y la UE para desarrollar y coordinar respuestas conjuntas a los desafíos de la política exterior, por ejemplo, en materia de sanciones. Cualquier futura participación del Reino Unido en la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE (PESC) y la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), incluida la integración de la defensa y los esfuerzos de desarrollo de capacidades, como el Fondo Europeo de Defensa (FED) o la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO), estarán sujetas a reglas estrictas sobre la participación de terceros países. 

The impact of Brexit on EU and UK foreign affairs, Amelia Hadfield y Nicholas Wright :

La UE necesita reelaborar sus relaciones diplomáticas con el Reino Unido basándose en opciones de política exterior, de seguridad y de defensa (FSDP) no institucionalizadas, contactos bilaterales y trilaterales, así como identificar oportunidades diplomáticas viables en el extranjero. Tanto la UE como el Reino Unido necesitan ahora reconfigurar sus ambiciones individuales, regionales y globales en función de su reputación, responsabilidad, recursos y relevancia.

Tres certidumbres en su trato con el Reino Unido. Primero, un futuro de negociaciones no institucionalizadas sobre FSDP. En segundo lugar, una preferencia por los contactos y convenios bilaterales y trilaterales establecidos por el Reino Unido y los estados miembros clave. En tercer lugar, ejemplos de la determinación del Reino Unido de demostrar su valía en cualquier cosa menos como auxiliar de la política exterior de la UE.

A pesar de todos sus aspectos positivos, la ausencia en el RI de cualquier pensamiento serio sobre cómo el Reino Unido debería comprometerse con la UE sigue siendo una deficiencia significativa. La estrategia del Reino Unido consiste en compartimentar a la UE como socio comercial y económico únicamente, minimizando su importancia en el FSDP. En cambio, se prefiere la cooperación bilateral o el uso de otros contextos formales o ad hoc. La viabilidad de este enfoque es muy cuestionable: en cuestiones clave de política exterior, es simplemente poco realista creer que los Estados miembros de la UE abandonarán la PESC y sus estructuras.

De acuerdo con el 2021 Index of U.S. Military Strength de la Heritage Foundation. Las amenazas externas a la seguridad europea incluyen el riesgo continuo de agresión rusa hacia los estados orientales de la OTAN, la actividad rusa en el Ártico, una creciente presencia rusa en el teatro mediterráneo y los esfuerzos rusos para desestabilizar la cohesión occidental. Además, la amenaza a la alianza transatlántica que plantean las inversiones, la tecnología y los esfuerzos de propaganda chinos ha comenzado a moverse hacia el centro del escenario

La falta de cooperación entre los Estados miembros ha ido debilitando la capacidad de la industria de la defensa de la UE para sustentar las capacidades industriales y tecnológicas necesarias para preservar la autonomía estratégica de la Unión Europea y cubrir sus necesidades actuales y futuras en materia de seguridad. Aproximadamente un 80% de los procedimientos de adquisición en materia de defensa y un 90% de la investigación y la tecnología tienen una base nacional, lo que da lugar a una costosa duplicación de las capacidades militares 

El pasado 29 de abril, el Parlamento Europeo aprobó la creación, finalmente, tras muchos años de discusiones, el Fondo Europeo de Defensa, con miras a 7.953 millones de euros, que financiará proyectos de investigación y desarrollo transfronterizos. para el periodo 2021-2027. Del total del presupuesto, 2.651 millones de euros se destinarán a investigación y 5.302 millones a desarrollo. En 2019 se planteaba que los recursos fueras de 13.000 millones de euros para el período 2021-2027 dentro del Marco Financiero Plurianual de la UE, que está negociándose actualmente. 

El Fondo Europeo de Defensa sucede al Programa Europeo de Desarrollo Industrial en materia de Defensa y a la Acción Preparatoria de la Unión sobre Investigación en materia de Defensa, establecida inicialmente en 2017 con el fin de proporcionar medidas preparatorias para el Fondo.

De acuerdo con un comunicado de prensa del Consejo de la Unión Europea,  “La UE pronto dispondrá de instrumentos financieros y legislativos más adecuados para promover la competitividad, la eficacia y la capacidad de innovación de su base tecnológica e industrial de defensa”.

  • Se va a permitir la participación de terceros país, por lo pronto ya hay cooperación en infraestructura, no en equipamiento.
  • La UE voltea a ver a Rusia, China y hasta Turquía como potenciales fuentes de conflicto.
  • La entrada en vigor del Tratado de Prohibición de Armas Nucleares a principios de 2021.
  • Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares se aprobó en 2018 y se publicó, en México el 22 de enero.
  • (Estocolmo, 14 de junio de 2021). Hoy, el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI) lanza su anuario SIPRI Yearbook 2021, que evalúa la situación actual en materia de armamentos, desarme y seguridad internacional.
  • Rusia y EE. UU. poseen conjuntamente más del 90 % de los arsenales nucleares mundiales. 
  • La Revisión Combinada de Seguridad, Defensa, Desarrollo y Política Exterior del Reino Unido, publicada a principios de 2021, cambió la política de reducción de los arsenales nucleares del país y elevó el límite previsto para armas nucleares de 180 a 260. 
  • En 2010, el Gobierno británico declaró que su reserva de armas nucleares no superaría las 225 ojivas. El SIPRI calcula que en enero de 2021 la reserva se mantenía en esta cifra. 

Los Estados miembros de la UE no están en condiciones de afrontar los retos industriales asociados con la incipiente revolución tecnológico-militar (digitalización, robotización, automatización e inteligencia artificial). Ni disponen de presupuestos elevados como los de EEUU, Rusia, la India y China 

De accuerdo con la Agencia Europea de Defensa, en su reporte anual 202º, El Reino Unido dejó de ser un Estado miembro participante de EDA a partir de la fecha del Brexit el 31 de enero de 2020. Por lo que respecta al futuro, la Declaración Política que establece el marco para la futura relación entre la Unión Europea y el Reino Unido hace referencia a la posibilidad de un futuro Acuerdo Administrativo que se celebre entre la Agencia y el Reino Unido. REINO UNIDO.

Sobre el Brexit, los expertos temen que afecte negativamente a la ase tecnológica e industrial de la defensa europea (European Defence Technological and Industrial Base, EDTIB), al excluir a terceros países como el Reino Unido o EEUU, afectando a la interoperabilidad transatlántica en el entorno de tecnologías disruptivas como la Third Offset Strategy. Este temor se atenúa por la interdependencia cruzada de la industria de países como EEUU, Francia, Alemania y el Reino Unido, lo que facilitará algún tipo de participación final. 

El Reino Unido, Una potencia que pega por encima de su peso. Lorena Ruano. GB es el 7º país con mayor gasto militar a nivel mundial, el 4º en la OTAN. La GB tiene 16 bases militares en todo el mundo.

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