Vestigios de la cueva del Chiquihuite muestran existencia humana desde hace más de 30,000 años

La cueva está ubicada en la sierra en la región de Concepción del Oro y fue descubierta por el arqueólogo Ciprian Ardelean.

Se creía que los primeros humanos en América, los Clovis, provenían del continente europeo. En la última glaciación se formó el puente terrestre que los conectó con Alaska, hace aproximadamente 13,000 años. Este hallazgo lo refuta.

Y no sólo este, existen restos fósiles en otras partes del continente más antiguos a la gran glaciación: en el Monte Verde, Chile, encontraron restos de hace 14,500 años, en Texas se encontraron vestigios de 15,500 años de antigüedad, en Brasil hallaron asentamientos humanos con antigüedad a 26,000 años y ahora, en Zacatecas se encontraron estas pruebas de entre 26,000 y 30,000 años de antigüedad.

Por lo tanto, los Clovis no serían los primeros pobladores, las evidencias de la cueva, a más de 2,700 metros sobre el nivel del mar suponen que fue habitada por personas, se encontraron cientos de herramientas hechas con piedra, huesos animales, plantas y sedimentos. Tom Higham, profesor de la universidad británica de Oxford y participante en el estudio, asegura que las herramientas fueron hechas por humanos y no algún proceso de desgaste natural.

La cueva tiene dos cámaras conectadas de forma interna de más de 50 metros de ancho y 15 de altura, ubicada en la sierra en la región de Concepción del Oro y fue descubierta por el arqueólogo Ciprian Ardelean, que es uno de los principales investigadores en el proyecto. Entre estalagmitas, el equipo de investigación cavó una profundidad de 3 metros, donde se encontraron 1,900 herramientas de piedra con formas más largas que anchas y un tallado poco usual.

De acuerdo con el INAH, este descubrimiento es prueba también de la diversidad cultural de los primeros grupos que se dispersaron por todo el continente, cada grupo humano seguía sus rutas y estilos propios convergiendo en las razas y culturas que enriquecen ahora América. Las herramientas están conformadas por piedra caliza recristalizada, muestra del conocimiento de los labradores del poder de la piedra.

Se cree que la temperatura de la cueva era de 12 grados en todo el año e idónea para los antiguos habitantes para protegerse del frío en el invierno. El acceso principal de la cueva estaba sellado, se cree que fue debido a un derrumbe a finales del Pleistoceno, esto ayudó a la conservación de los materiales, así como las muestras del ADN ambiental y de cabello, polen, orina y células muertas. Dentro de pronto se publicará el artículo de la investigación en la revista Nature.

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