La democracia perdida: utopía de los intelectuales

Entonados con algunas “inconformidades” y sumidos en “el juego político” del manejo de la pandemia, algunos intelectuales dirigieron una carta contra AMLO y él, divertido y sin pena, les respondió.

Este ejercicio epistolar atisbó el regresó de la democracia en México, de mala gana y animadversada por un grupo de gentes que defenestran al presidente y sus políticas “raras”. Al final de cuentas se dió: un intercambio público con el Presidente de política totalmente opuesta.

Y es que, quién iba a pensar que ahora los que “salen a las calles” a manifestarse contra el gobierno son los ricos, cuando durante años, las calles las invadía el pueblo trabajador y popular.

“La deriva autoritaria” de López Obrador fue el punto focal de esta expresión de los intelectuales, alegando que la democracia estaba en peligro. En realidad, lo que estaba en peligro son sus proyetos/negocios literarios que dejaron de ser auspiciados por el Gobierno.

Muy curiosamente -para variar- esta élite habla desde el comparativo de los 71 años del Gobierno priista, Gobierno que los formó, apoyó y dio todo para crecer. Aún más curiosamente, jamás protestaron por la pobreza, el hambre, la desigualdad y desempleo que permeó en el gobierno del PRI durante 71 años, sin contar el referente de corrupción que es el PRI en América Latina, en esos años de Gobierno del PRI.

Lo que para esos intelectuales apenas están viendo problema, fue la marca durante tantos años para otros escritores, pues al institucionalizar las letras, no cualquier autor o autora por muy bueno que fuera tenía posibilidad de ser publicado, menos conocido. Lo más prestigioso del país funcionó como un exclusivo club de amigos, donde nadie entraba.

Dejando claro que el arte y virtuosidad pasó a un tono subjetivo en este tiempo, era muy recurrente la invitación a los mismos en las ferias de libro nacionales e internacionales. El movimiento penetró tanto en la cultura que la frase “leer a tal es obligado” tuvo un contexto, acuñándoles el término: pensadores de la vida nacional.

Usted lee la carta y parece que están denunciando lo vivido años antes con otros partidos: compra de partidos y votos para ganar curules e incluso la presidencia, una estrategia polarizadora del Presidente, desprecio por la autonomía de las instituciones, la ciencia, mujeres y cultura. Pareciera un grito desgarrador indicando que “el pueblo está harto”, pidieron una alianza opositora para impedir la reelección de Morena en las legislativas del próximo año.

El negocio de la cultura

Cuando el estrellismo aleja a alguien de las necesidades de la sociedad, está perdido, como individuo y como figura pública. Allí tienes a Enrique Krauze, firmante de la carta, defendiendo a Enrique Alfaro de las protestas por la muerte de Giovanni López (en LeMexico le presentamos la noticia) que trajeron terror en la población. Cómo no iba a ser, si lueguito de ello se descubrió que Krauze era financiado por el gobernador, otorgándole contratos directos a sus editoriales (Vuelta, Clío) por 5,3 millones de pesos.

Jorge Castañeda, ex canciller de Vicente Fox -otro firmante- fue nombrado “persona non grata” por el Congreso Estatal, luego de mencionar que un municipio de Oaxaca era “horroroso y arrabalero”. Héctor Aguilar Camín, intelectual insigne de Salinas de Gortari y favorecido de su gobierno con millonarios contratos documentados por Miguel Badillo, fue otra pluma al final de la carta.

Su “Bendito Coraje”

López Obrador respondió con su carta titulada “Bendito Coraje. “Celebró por fin “que hayan salido del closet” y dejaran de simular reconociéndose públicamente como opositores, “así sea en medio de sus propias contradicciones“.

López Obrador apela al sentido común empañado por intereses de unos cuántos para poder alzar la voz. No reprocha el método, ni sus “sugerencias”. Tampoco que estén en desacuerdo, sino “su falta de honestidad política durante todos estos años”.

Un grupo de comunicadores contestó al manifiesto del Presidente, al igual que desde la bancada del PRI, acusándole de querer regresar a «una presidencia imperial, a un diseño constitucional de los tiempos de los ex Presidentes Luis Echeverría y Gustavo Días Ordaz, marcados por matanzas, injusticias y un no muy claro manejo integral de la nación». Hubieran mencionado mejor los gobiernos de Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto, ambos recalcan también lo que estos intelectuales temieron, pero hoy ya levantan la voz.

Sin lugar a dudas, esa democracia que ellos quieren, donde arriba deciden qué votar y votas, donde hay privilegios distribuidos entre unos cuantos y otros cuantos sólo observan, donde nadie explicaba nada de lo que pasaba o dejaba de pasar. Esa es la época política que extrañan, es la que quieren, no para el pueblo, sino para ellos.

Aquí te compartimos el texto completo de ‘Bendito Coraje’


Celebro que escritores y periodistas que han defendido desde siempre
el modelo neoliberal o neoporfirista se agrupen, se definan y dejen delado la simulación para buscar restaurar el antiguo régimen,
caracterizado por la antidemocracia, la corrupción y la desigualdad.

La historia nos enseña que cuando se pone en práctica un proceso de
transformación, siempre se produce una reacción conservadora.
De modo que es absolutamente legítimo que exista una oposición al
Gobierno que represento y a las acciones que estamos consumando.


Quizá lo único que pueda reprocharse a tan famosos personajes es su
falta de honestidad política e intelectual, manifestada en el mismo
contenido de su proclama. Bastaría con preguntarles: ¿cómo
contribuyeron a “los avances democráticos… para salir de un sistema
autoritario y establecer la democracia” si casi todos ellos defendieron o
guardaron silencio cómplice ante los fraudes electorales de la historia
reciente del país?


Por otra parte, da pena ajena su argumento de que buscan construir
una alianza con miras a las elecciones de 2021 para obtener la mayoría y
“asegurar que la Cámara de Diputados recobre su papel como
contrapeso constitucional al Poder Ejecutivo”. ¿Qué acaso no se han
enterado que está por llegar extraditado de España, Emilio Lozoya,
exdirector de Pemex, quien al parecer presentará pruebas y explicará
cómo se lograba el “contrapeso” que pretenden “recobrar” los
abajofirmantes?

En fin, en 2021 el pueblo decidirá libremente sobre su destino. Y de
verdad no creo que la mayoría apoye el regreso al país de la corrupción,
de los potentados, de los intelectuales orgánicos, de los privilegios, de la
hipocresía, de la marginación, del clasismo y del racismo.


No cabe duda que vivimos tiempos interesantes. Sea por interés o por
puro coraje, los conservadores que fingían ser liberales por fin se están
quitando la máscara.

Andrés Manuel López Obrador
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