Renuncia, caída y depreciación

“La sociedad es el producto del pensamiento y la voluntad.”
-Ludwig Von Mises

El INEGI hoy presentó uno de los instrumentos para diagnosticar el estado del producto en nuestra nación. Esta herramienta se conoce como Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) y nos permite conocer y dar una línea de seguimiento al desarrollo que lleve al sector real de la economía. Este, a diferencia del PIB, tiene una periodicidad mensual en lugar de trimestral, pero es un indicador de tendencia confiable que surge como una necesidad de determinar la actividad económica en el país en corto plazo.

Los resultados que hoy dio a conocer el INEGI a través de un comunicado de prensa con una extensión de 7 páginas nos presentan una situación poco favorable para nuestra economía. Se muestra la disminución de un -0.2% en términos reales en el segundo mes de este año respecto al obtenido en el mes previo, todo esto con cifras desestacionalizadas (eliminación de los efectos estacionales).

Al igual que el PIB, este se divide por actividades primarias, secundarias y terciarias. En este indicador la actividad primaria tuvo una disminución del -5.7%, las secundarias cayeron un -0.6% y finalmente las terciaras crecieron un 0.1%.

A pesar de estos porcentajes en el panorama en términos anuales, se puede ver una caída mayor en cada una de estas actividades y en general con relación a febrero de 2019. La reducción general del IGAE en términos anuales y reales fue de -1.6% respecto al mes de referencia (febrero). En cuanto a las actividades primarias, se derrumbaron en un -8.3%, las secundarias -3.5% y las terciarias fueron las que tuvieron la menor de las reducciones, ya que sólo fue de -0.3% con relación a febrero de 2019.

Causas de la caída

Hoy el dólar estadounidense se cotizaba cerca de los 25 pesos mexicanos, cuando hace meses estábamos cerca de los 18 pesos en la paridad cambiaria. Se debe de explicar cómo esta tendencia alcista se ha debido principalmente a los efectos vividos por el COVID, pero es cierto que hechos aislados han contribuido también a que el peso se deprecie cada vez más.

La depreciación de hoy fue mayormente a causa de la caída en el IGAE, ya que refleja un entorno desfavorable a nivel macroeconómico, dejando las expectativas aún mas bajas para nuestro país, dando un empuje más que fuerte para que la paridad peso/dólar aumente.

En cuanto de los hechos aislados que mencionaba anteriormente, la renuncia del ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, fue parte de la caída, ya que esto se explica a que este gran personaje era uno de los principales protagonistas en cuanto a la lucha contra la corrupción en Brasil. Su renuncia significó un derrumbe en la Bolsa de Brasil y con esto también arrastró al peso.

Inflación e ingresos petroleros

Con estos elementos, se cierra el peso con una perdida del 5.03%, lo que se expresa como una ganancia de 1.26 pesos al dólar, provocando que el peso de nuevo tenga un cierre de 25.13 pesos por dólar. Si se sigue con la misma tendencia es claro que las autoridades de política económica tendrán que ajustar e irse preparando para las presiones inflacionarias que se presentarán a finales de año.

También, los responsables de materia energética deben de estar interesados en cómo se mueve esta divisa, ya que constantes depreciaciones repercuten en como se modifican los ingresos petroleros esperados pues se tenía una proyección de cuanto costaría el barril de crudo y cual sería el tipo de cambio esperado.

Así con todos estos elementos en contra, los expertos en todas las ramas deben de estar buscando soluciones para planear, ejecutar y realizar un plan en donde la economía no siga una tendencia de precarización.

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